El pasado fin de semana decidí abandonar Wuwei al menos por un par de días, así que pedí un taxi y me fui a Hefei, que es la capital de la provincia de Anhui y que se encuentra aproximadamente a unos doscientos kilómetros de mi lugar de residencia. Hice una reserva para la noche del sábado en el Hilton a un precio tan ridículo que no te permitiría dormir ni en el hall del Hilton en Barcelona. Una de las cosas buenas de vivir en China, y especialmente en esta zona, alejada de Shanghai y Beijing, es que algunas cosas son tan baratas que te dan ganas de pedirlas por docenas.
El taxi llegó a Hefei a mediodía. En el hall me esperaba Fabián, un arquitecto jienense que, después de vivir durante muchos años en Ibiza, se ha decidido a probar suerte en la aventura asiática. Conocí a Fabián en un foro de expatriados españoles en China y, teniendo en cuenta lo inmenso de las distancias en China, nos pareció que dos horas de coche era un trayecto abarcable para poder vernos y descansar del chino y del inglés. Fabián trabaja en una obra mastodóntica en LuAn, otra ciudad de Anhui (a la que en principio debía haber ido a parar yo), pero vive en pleno Hefei, que es una ciudad enorme y que cuenta con más habitantes que Barcelona.
La ciudad es gris. En parte por el smog habitual en las ciudades chinas y en parte porque tampoco es que aquí se esmeren demasiado con las fachadas de los edificios. Aún así, como supongo que debe pasar en otras ciudades chinas y del resto de Asia, la ciudad engancha por lo extraño y sorprendente que habita sus calles, especialmente de noche.
Después de comer en un restaurante japonés (algo no muy bien visto en China y más aún estos días), nos tomamos un café y cogimos un taxi para ir al templo budista de Luzhoufu, un apacible rincón situado entre edificios de veinte o treinta pisos. Después, otro taxi nos llevaría al parque Xiaoyaojin, donde había apostada una pequeña feria con las mismas atracciones que se pueden encontrar en cualquier feria española y algunas otras no tan comunes, como una especie de burbujas enormes que flotan en el agua y dentro de las cuales se meten los niños.
Sin darnos cuenta, se nos hizo de noche. Encontramos un restaurante en el que cada mesa tenía en el centro una especie de olla gigante y humeante. Alli te ponían algo parecido a un potaje con sopa, fideos, carne... para que fueses comiendo directamente de la misma. Aquella comida picaba como el mismo infierno, por lo que hicieron falta muchas cervezas para refrescar el gaznate.
Cuando terminamos de cenar, pedimos al taxista (en nuestro chininglés particular) que nos llevase donde fuese que hubiera ambiente nocturno. Acabamos en una calle enorme llena de locales de alterne, karaokes y clubs de lo más variopinto. La sala Phebe nos pareció la más normal, dentro de lo que cabe. El local estaba espléndidamente decorado, quizás un poco barroco, con muchos sillones de terciopelo, cortinas, fuentes, fuego...La música no estaba mal. Los camareros, ataviados cual Steve Urkel versión china, iban y venían cargados de bandejas de fruta, botellas de Möet y bengalas. Pedimos, no sin esfuerzo, una copa, y nos sentamos en la barra un rato. Lo más curioso de aquel lugar es que parecía una de esas sesiones light que algunas discotecas organizan para los adolescentes las tardes de domingo. No había absolutamente nadie tocando a nadie y ni un alma bailando.
Con el paso de las horas, el ambiente cambió. Apareció de la nada una versión china de Pitbull (véase: pseudocantante latinoamericano rey de las discotecas en todo el mundo) y animó el cotarro. Fuegos artificiales, coreografías imposibles y una música más animada empujaron a la gente a la pista de baile. Nosotros también nos animamos. Unas chicas nos pidieron fotos y nos dieron de beber té con whisky hasta no poder más. Fue una noche divertidísima y muy distinta a las noches españolas. No en vano éramos los únicos extranjeros en aquella sala donde todo parecía sacado de alguna película de ciencia ficción.
El domingo, sin resaca, fuimos a ver otro templo y la Bao Zheng's Ancentral House of Anhui. Me sigue pareciendo increíble que estos lugares puedan coexistir con los altísimos edificios, el caos del tráfico y las hordas de personas que te arrastran por la calle. Después de comer, Fabián pidió un taxi que me devolvió a Wuwei. Solamente puedo decir que ha sido un gran fin de semana y que, por el momento, me encanta este país.
lunes, 24 de septiembre de 2012
viernes, 14 de septiembre de 2012
Naranjas de la China: Mis primeros días en Wuwei
Como ya comenté anteriormente en el blog, mis deseos de viajar a China y cumplir así con mis expectativas laborales y personales se ha hecho realidad. Bueno, al menos la primera parte. Me gustaría ir explicando las aventurillas que viva por aquí, jeje.
El martes 11 de septiembre (fatídica fecha) tomé un avión desde Barcelona a Shanghai vía Roma. Muchísimas horas más tarde, Serchen Wang (podríamos llamarlo mi "jefe") y Chew (para mis adentros es Chewbacca jajjaja) me recibían en el aeropuerto internacional de Pudong para acompañarme hasta la capital de la provincia de Anhui, Hefei, no sin antes parar a comer un plato de fideos con ternera en el que alguien como yo podría perfectamente darse un baño... Allí me esperaba una fabulosa habitación de hotel, un excelente desayuno tradicional chino y Madam Yap Chik, una más que veterana en esto de la enseñanza y una de las cabezas visibles (literal y figuradamente) de la compañía de Singapur que me ha traído hasta oriente. Tras desayunar con Madam (así la llaman aquí, al principio le eché una mirada rara...) y charlar con ella sobre dónde me llevaría de compras, un cochazo impresionante nos llevaría a todos a Wuwei a través de campos de arroz y de montañas (bueno y también de carreteras hechas polvo...) el jueves por la mañana.
Tras mostrarme el apartamento que la compañía ha alquilado para mí (y que al parecer es propiedad de algún miembro importante del gobierno de la provincia...mafia mafia!), Madam Yap me llevó de compras sin mirar precios, sólo fue llenado el carro con mil cosas: comida, artículos de limpieza, decoración, aseo... Después me acercaron al instituto en el que voy a trabajar en Wuwei durante todo el curso, que es, por otra parte, el más prestigioso de la zona y uno de los mejores del país, que ya es decir, tratándose de un país enorme como China. Pero, como me dice Serchen, el instituto tiene excelentes relaciones con el gobierno (ejem) y eso significa mucho dinero en subvenciones.
Después de conocer al Doctor Gene Vernon, jefe de mi departamento (un tejano de unos setenta años, cordial, educado y con un excelente sentido del humor), y de presentarme a los alumnos (que al parecer llevan días preguntando por mí y que quizás por eso trepaban por las ventanas), vamos a ver al director y subdirectores del centro. Se trata de un montón de chinos que parecen salidos de una película de kung fu de los setenta (ropa supuestamente elegante, mirada felina, cigarrillos y vino carísimo). Nos invitan a tomar té verde (no vino, mecachis!) y charlan con nosotros. Mi nuevo asistente personal, Jack Chen (seguro que es descendiente de Bruce Lee...), me echa un cable traduciendo... Después, nos llevan a un lujoso restaurante en el centro de Wuwei donde la comida no parece acabarse nunca...platos y platos de carne, versuras, arroz...todo exquisito y poco apto para mantener la línea (y yo que creía que los chinos comían poco...). Por la tarde, mis anfitriones me dejan descansar en mi apartamento para, por la noche, ir de nuevo a deglutir ingentes cantidades de comida (he aquí la razón de mis tres días de cañerías obturadas).
Hoy viernes, tras una ducha caliente y un desayuno frugal, me han llevado de nuevo al instituto, donde había un recibimiento oficial para el Dr. Vernon y para mí misma, con todos los "jefazos", algunos miembros del gobierno local, padres y alumnos. Sentados en una gran mesa sobre una tarima (a lo Mourinho), Serchen me ha pedido que diese un pequeño discurso para presentarme formalmente y animar a los estudiantes a empezar con ganas el nuevo curso. Después del acto y la sesión de fotos (que ya colgaré por aquí cuando me entere de cómo se llama el chino que las ha hecho), el director nos ha llevado a comer a un hotel de lujo de Wuwei, donde, literalmente, ha pedido que cocinaran lo que yo quisiera (bueno o eso ha pensado él, porque yo con una ensaladita de tomate ya habría ido lista...). El director mafias me ha pedido que le enseñe español y me ha empezado a preguntar cómo se decía ésto y aquéllo (si lo veis intentando decir cacahuete...). Ha sido muy divertido ver cómo todos se levantan durante la comida cada vez que quieren beber para brindar con algún otro comensal (si no brindas, no bebes). La verdad es que ha sido una gran experiencia.
Por la tarde he dado un par de clases y me ha resultado curioso ver cómo más de cincuenta estudiantes chinos pueden comportarse infinitamente mejor que la mayoría de estudiantes catalanes... Jack y el Dr. Gene me han acompañado al apartamento tras acabar la jornada. Mañana me llevarán de compras por los mercados de la zona (¡¡¡a gastar yuanes se ha dicho!!!).
Sé que llevo aquí muy poco tiempo, pero debo decir que, hasta el momento, el trato ha sido impecable, me están tratando genial y eso hace mucho más fácil la adaptación y el trabajo. Espero que las cosas sigan marchando así de bien. Ya os iré contando.
El martes 11 de septiembre (fatídica fecha) tomé un avión desde Barcelona a Shanghai vía Roma. Muchísimas horas más tarde, Serchen Wang (podríamos llamarlo mi "jefe") y Chew (para mis adentros es Chewbacca jajjaja) me recibían en el aeropuerto internacional de Pudong para acompañarme hasta la capital de la provincia de Anhui, Hefei, no sin antes parar a comer un plato de fideos con ternera en el que alguien como yo podría perfectamente darse un baño... Allí me esperaba una fabulosa habitación de hotel, un excelente desayuno tradicional chino y Madam Yap Chik, una más que veterana en esto de la enseñanza y una de las cabezas visibles (literal y figuradamente) de la compañía de Singapur que me ha traído hasta oriente. Tras desayunar con Madam (así la llaman aquí, al principio le eché una mirada rara...) y charlar con ella sobre dónde me llevaría de compras, un cochazo impresionante nos llevaría a todos a Wuwei a través de campos de arroz y de montañas (bueno y también de carreteras hechas polvo...) el jueves por la mañana.
Tras mostrarme el apartamento que la compañía ha alquilado para mí (y que al parecer es propiedad de algún miembro importante del gobierno de la provincia...mafia mafia!), Madam Yap me llevó de compras sin mirar precios, sólo fue llenado el carro con mil cosas: comida, artículos de limpieza, decoración, aseo... Después me acercaron al instituto en el que voy a trabajar en Wuwei durante todo el curso, que es, por otra parte, el más prestigioso de la zona y uno de los mejores del país, que ya es decir, tratándose de un país enorme como China. Pero, como me dice Serchen, el instituto tiene excelentes relaciones con el gobierno (ejem) y eso significa mucho dinero en subvenciones.
Después de conocer al Doctor Gene Vernon, jefe de mi departamento (un tejano de unos setenta años, cordial, educado y con un excelente sentido del humor), y de presentarme a los alumnos (que al parecer llevan días preguntando por mí y que quizás por eso trepaban por las ventanas), vamos a ver al director y subdirectores del centro. Se trata de un montón de chinos que parecen salidos de una película de kung fu de los setenta (ropa supuestamente elegante, mirada felina, cigarrillos y vino carísimo). Nos invitan a tomar té verde (no vino, mecachis!) y charlan con nosotros. Mi nuevo asistente personal, Jack Chen (seguro que es descendiente de Bruce Lee...), me echa un cable traduciendo... Después, nos llevan a un lujoso restaurante en el centro de Wuwei donde la comida no parece acabarse nunca...platos y platos de carne, versuras, arroz...todo exquisito y poco apto para mantener la línea (y yo que creía que los chinos comían poco...). Por la tarde, mis anfitriones me dejan descansar en mi apartamento para, por la noche, ir de nuevo a deglutir ingentes cantidades de comida (he aquí la razón de mis tres días de cañerías obturadas).
Hoy viernes, tras una ducha caliente y un desayuno frugal, me han llevado de nuevo al instituto, donde había un recibimiento oficial para el Dr. Vernon y para mí misma, con todos los "jefazos", algunos miembros del gobierno local, padres y alumnos. Sentados en una gran mesa sobre una tarima (a lo Mourinho), Serchen me ha pedido que diese un pequeño discurso para presentarme formalmente y animar a los estudiantes a empezar con ganas el nuevo curso. Después del acto y la sesión de fotos (que ya colgaré por aquí cuando me entere de cómo se llama el chino que las ha hecho), el director nos ha llevado a comer a un hotel de lujo de Wuwei, donde, literalmente, ha pedido que cocinaran lo que yo quisiera (bueno o eso ha pensado él, porque yo con una ensaladita de tomate ya habría ido lista...). El director mafias me ha pedido que le enseñe español y me ha empezado a preguntar cómo se decía ésto y aquéllo (si lo veis intentando decir cacahuete...). Ha sido muy divertido ver cómo todos se levantan durante la comida cada vez que quieren beber para brindar con algún otro comensal (si no brindas, no bebes). La verdad es que ha sido una gran experiencia.
Por la tarde he dado un par de clases y me ha resultado curioso ver cómo más de cincuenta estudiantes chinos pueden comportarse infinitamente mejor que la mayoría de estudiantes catalanes... Jack y el Dr. Gene me han acompañado al apartamento tras acabar la jornada. Mañana me llevarán de compras por los mercados de la zona (¡¡¡a gastar yuanes se ha dicho!!!).
Sé que llevo aquí muy poco tiempo, pero debo decir que, hasta el momento, el trato ha sido impecable, me están tratando genial y eso hace mucho más fácil la adaptación y el trabajo. Espero que las cosas sigan marchando así de bien. Ya os iré contando.
lunes, 10 de septiembre de 2012
Destino: China
Bloguer@s, os presento mi próximo destino...China!!! Aquí estaré un añito trabajando y viviendo la aventura...espero poder acceder al blog para seguir con mis paranoias, poder mostrar las fotos que haga y explicaros las mil cosas raras que me sucedan...un saludo!!!
Coger el tren
El amor es hermoso, si es correspondido. Le hace a uno sentirse feliz, atractivo y fuerte, capaz de luchar contra el más feroz de los monstruos por el sentimiento más insensato que existe. Sin embargo, las relaciones interpersonales complican a menudo lo ya complejo de entender el propio corazón. A veces, la seguridad de un hombro en el que llorar, un abrazo cálido o un compañero vital suponen el mayor de los obstáculos para alcanzar las propias metas individuales.
Siempre fui un culo inquieto y desarraigado, un alma extraña que quería ver el mundo. No entraba en mis planes de futuro (ahora presente) casarme, tener hijos y comprar un piso (la mayor tradición de las tradiciones españolas, hipotecarse). El amor paró muchos de mis planes y frenó muchos proyectos. Dejé pasar muchos trenes porque se estaba muy cómoda en la estación, esperando.
Por fin voy a coger un tren, aunque me haya costado más de treinta años y la pérdida del amor, al menos del amor que me retenía en el andén. No sé si es el momento o el lugar, me da miedo enfrentarme a mis propias posibilidades, sé que será muy duro. Pero voy a hacerlo, no hay marcha atrás, el tren va de camino y yo voy en él.
sábado, 18 de agosto de 2012
Gente
No creo en las patrias ni en las banderas. Nunca he creído, pero, con el paso de los años, los viajes, la lectura... mi fe en el nacionalismo se ha hecho aún más débil. Eso no significa que no sienta cariño por ciertos lugares que me traen recuerdos entrañables de mi propia vida. El olor del romero y de la sal que me llevan a la costa mediterránea del Garraf; las estrechas calles de los barrios más pintorescos de Barcelona, ciudad en la que he vivido, estudiado y trabajado durante años; los rincones de mi barrio de Cornellà en el que he crecido; los colores ocres de la Castilla en que nací y que me ha regalado tantas vacaciones... Amo estos lugares, pero no desde el punto de vista del sentimiento patriótico. No iría a la guerra por ellos, ni moriría por ellos, ni renunciaría a las infinitas posibilidades que pueda ofrecerme el mundo por amor a la tierra (como bien dice Grace Nichols "Wherever I hang my knickers, that's me home" o donde quiera que cuelgue mis bragas es mi hogar). Éstas son cosas que solamente haría por algunas personas, por mi gente, mis amigos y mi familia.
Me voy a China a trabajar. Se trata de un viaje de diez mil quilómetros, una diferencia de seis horas, un idioma completamente distinto, costumbres exóticas y desconocidas, otro planeta. ¿Qué echaré de menos allí? No echaré de menos España, ni Catalunya, ni lo que representan estos conceptos. Echaré de menos a mi gente. Bueno, y el jamón, el olor del jazmín en verano, la Nochevieja y el vino de garnacha. Pero, por encima de todas las cosas, es mi gente lo que me da pena dejar atrás. Las partidas de dominó con mis padres, las escapadas locas con mi hermana, la calvorota de mi hermano, las locuras de mis primos... las noches de juerga con Diana, Sonia, Sandra, , Susana... los besos de algunos labios sin nombre, las tardes cerveceras con Thais, las confidencias con Jordi, las charlas interminables con Leti, las trifulcas discotequeras con Eli, ... Lo demás no tiene valor alguno, me temo.
Soy una humanista convencida, por eso creo firmemente que las personas hacemos el mundo, para bien y para mal, pues sin la gente, esto no sería sino un planeta hermoso en medio del infinito.
viernes, 27 de julio de 2012
Zhaocai Mao
Cada año, por Navidad, celebramos en mi casa un pequeño "amigo invisible" que nos tomamos a broma. El regalo no debe exceder los tres euros y debe ser tan inútil, absurdo y feo como sea posible. Las pasadas fiestas, mi madre era mi "amiga invisible" y me regaló un ¿precioso? Zhaocai Mao, uno de esos gatos raros orientales que mueven la patita como diciendo: "¡Eh tú, ven pa'cá!". Se trata de un Mao (para los ignorantes que me leéis, "mao" significa "gato" en chino) de plástico barato en color dorado (que se supone que es el color de la fortuna y del dinero, o eso dice la wikipedia). Lo mejor del gato es que el mecanismo del brazo móvil funciona con energía solar, vamos, que es... ¡un gato ecologista!.
¿Y a qué viene todo este rollo del gato? Bueno, pues resulta que, como soy tremendamente supersticiosa y estos últimos días están pasando algunas cosas que podrían cambiar mi vida completa y maravillosamente, veo en mi ¿precioso? Mao una señal del destino. A lo mejor con los días os cuento que no era una señal, sino una broma. Pero a día de hoy, aún soy optimista y positiva.
Una vez escribí que las casualidades no existen. Creo en el destino, como creían los griegos. De hecho, creo que algunas cosas que han (y que no han) sucedido en los últimos meses dejarán pronto de ser un sinsentido. Sin embargo, el destino es un poco perezoso y un poco cabrón. Él se sienta y espera a que vayas. Hasta que no vas, el destino ni se mueve ni se deja alcanzar. Llevo unos días persiguiendo a mi destino, a ver si se cansa el jodío y puedo colocar mi bandera de la victoria.
Para seguir al destino uso dos trenes: el del esfuerzo diario por conseguir lo que quiero (ese que tan bien nos hace sentir, porque además es un tren que sale a la hora que queramos); y el tren de la bruja (el de la superchería, la astrología, la magia, la fe y otras anticiencias que escapan al entendimiento humano). Ese tren, por desgracia, sale cuando a la diosa fortuna le sale del peplo.
Yo, por si las moscas, sigo haciendo transbordos, a ver si en unos días puedo coger el avión de los sueños y, de paso, llevarme a mi Mao en la maleta.
lunes, 16 de julio de 2012
Curiosidades a la británica para hispanohablantes sin remedio
Esta semana ha sido el quincuagésimo aniversario de la banda de rock más longeva de la historia: The Rolling Stones. Curioso nombre para un grupo de música, inspirado en la canción del maestro de blues Muddy Waters titulada "Rolling stone". ¿Qué significa esta expresión? (Quizás tu pregunta sea: ¿Qué me importa a mí esto?).
Literalmente, una "rolling stone" es una piedra, un canto rodado como los que hay en las riberas de los ríos o en algunas playas. Por su forma redondeada, esta piedra es arrastrada por el agua sin tener un rumbo ni un destino fijo, llevada por la corriente. En castellano, a las personas que deambulan sin rumbo por la vida, que van donde las circunstancias les conduzcan, las llamamos "balas perdidas" (u ovejas negras y descarriadas, pero ahí sí que la traducción literal "black sheep" es correcta). Ser "un bala perdida" es ser alguien sin oficio ni beneficio, sin destino ni camino, es decir, un "rolling stone".
Esta absurda reflexión me ha hecho pensar en todas esas barbaridades que a veces escucho, corrijo... y que son culpa casi íntegra del traductor de Google. En fin, "In for a penny, in for a pound", o lo que es lo mismo, "De perdidos al río". No, no se dice "From lost to the river", aunque tu mierda de traductor de Google diga eso. Nunca hagas caso de esa herramienta del diablo, es tu peor enemigo para aprender idiomas. ¿No me crees? No te ofendas, pero de donde no hay... o lo que es lo mismo "small choice in rotten apples" (poco donde elegir entre manzanas podridas).
Aún recuerdo haber corregido en una redacción la expresión "in the blacksmith's home, wooden spoon" (original aunque incorrecta traducción de "En casa del herrero..."). Me dolían los ojos y aún me duelen. Será porque en lugar del herrero, es el zapatero y en lugar de usar la cuchara de palo lleva a su hijo descalzo ("The shoemaker's son always goes barefoot"). Del mismo modo que el elefante de la cacharrería no es sino un toro en una tienda de porcelana ("A bull in a china shop"). Y hablando de animalicos, en Inglaterra no llueven gatos y perros aunque os lo digan ("It rains cats and dogs"), pero sí es cierto que llueve a cántaros.
Si alguna vez os dicen "Bob's your uncle", no os asustéis pensando que tenéis por ahí un tío guiri desaparecido. Quiere decir que todo está listo para salir a la perfección, porque "God helps you if you get early", que noooooooo, que no se dice así... ni siquiera estoy segura de que eso sea cierto, madrugar es horrible. No metamos a Dios por medio. El pájaro madrugador se come el gusano, esó sí ("The early bird catches the worm"). Y terminando con más animales, " a monkey business" es un negocio turbio, no una tienda de monos, pero ya se sabe, "money talks" (el dinero habla o manda o lo que queráis).
Que os gustan más nuestras expresiones castizas y castellanas... puede. Pero al menos su salario mínimo interprofesional no da vergüenza ajena. Claro que, como diría mi amigo Mike, "the grass looks greener on the other side of the fence" ("la hierba se ve más verde al otro lado de la cerca"). Indudablemente, más cuando en España no llueve ni la mitad que en Inglaterra. Y siguiendo con los colores, si estáis hartos de expresiones cani del tipo "lo vamos a petar" podéis refinar vuestro lenguaje y decir que vais a pintar la ciudad de rojo ("Let's paint the town red"), que significa lo mismo pero con más glamour. Y ojo, que tener la barriga amarilla ("to be yellow-bellied") es ser un cobarde, de esos que cuentan muchas "white lies", o mentiras piadosas.
Hablando en plata (que noooooo, que no se dice "speaking in silver"), sé que odiáis a vuestros profesores de inglés, pero dejad de decir que haréis algo "for if the flies" (por si las moscas) o que yo "hallucinate little cucumbers" (alucino pepinillos)... que sí, que es divertido, pero eso no es inglés, a sabér qué "noses" (narices) es...
martes, 3 de julio de 2012
Individuos de facebook a los que llamamos amigos
"No soporto a la gente que cuenta su vida en facebook". Cada vez que oigo esta frase, me entra la risa tonta. Yo explico mi vida en facebook. Al menos, una parte de ella, la parte que me apetece en cada momento. Para eso existen las redes sociales, para socializar, para compartir, aunque sea de manera virtual. Por descontado que prefiero una cerveza en una terraza en la playa con amigos. Pero a falta de pan, buenas son tortas.
Si no quisiera explicar mi vida, enseñar mis fotos, expresar mis pensamientos,... no tendría una cuenta en facebook. Así de simple. En mi muro de facebook, me pide que ingrese mi estado. A veces, mi estado puede resultar interesante y divertido y otras puede hacer pensar a los demás que estoy poco hecha. No siempre escribo para los demás, a veces escribo para mí. ¿Quién no ha escrito alguna vez en un cuaderno o un libro de clase una palabra o un pensamiento que le vino a la cabeza en ese momento? Pues esto es lo mismo. Además, a veces me gusta probar a mis amistades, es como un juego, ¿Se dará fulanita por aludida?¿Entenderá menganito a qué me refiero? Las reacciones son a veces muy divertidas, porque la gente comenta sin tener ni idea de por dónde vas.
¿Por qué hay gente que abre una cuenta en facebook, twitter... si no quiere publicar su vida? Ah sí, para cotillear la de los demás y luego soltar la frase de la primera línea de este post. Voyeurismo virtual. Miro sin que me vean. Uy, qué interesante...
El caso es que lo que yo no soporto son los "sermoneros" y los "demagogos baratos". Esos que te incriminan por ver fútbol o jugar a Apalabrados mientras el mundo se va a la mierda. No va a dejar de irse a la mierda si dejo de hacerlo, pero gracias por recordarme que soy lo peor. Luego están los que no aparecen en un año y un día te disparan 15 "me gusta" de sopetón. Están los fantasmas que se comen una y cuentan veinte. Los que creen saber tirar indirectas, los que descubren el sarcasmo como herramienta útil para no decir las cosas de frente, los que cuelgan fotos de todo.
Un día, aparece alguien que hace milenios que no ves, te tira los trastos descaradamente, te dice mil barbaridades que antes no te decía porque tenías pareja y te pide quedar. ¿Cómo? ¿Me he perdido algo? ¡Si no me acuerdo ni de tu cara!
Un grupo simpático son los "solidarios", los que postean en contra del maltrato animal, a favor del reciclaje y la lucha contra el cáncer. Son majetes y buena gente, como los que cuelgan chistes a las siete de la mañana y te sacan una sonrisa con el café.
Tenemos también a los "monotemáticos". Que me encanta el surf, pues todos mis post son sobre surf y tablas y olas. Si me pirra tal grupo de música, parece que no exista otra cosa. Los "cambiantes" no tienen un estado amoroso estable, el lunes están más enamorados que Romeo, el martes son solteros libres, el miércoles despechados rencorosos...
Algunos plastas escriben posts en inglés, francés... dándoselas de interesantes... y luego los amigos se quejan porque no entienden nada. Otros intentan vender joyas, pasteles, ideas... con más o menos éxito.
Facebook es el mundo, está lleno de fanfarrones y mentirosos, cotillas, chafarderos... como el mundo real. Por eso me gusta, porque es un reflejo de nosotros mismos. Soy la peor usuaria de facebook del mundo, creo que entro en todas las categorías mencionadas. Que el ciberespacio me perdone, vivir sola tiene ciertos inconvenientes.
martes, 29 de mayo de 2012
La vida está en los libros
No hace mucho, alguien me dijo: "No se aprende de los libros, se aprende de las personas". Parece una frase sensata. Sin embargo, no es del todo cierta. ¿Qué puedes aprender de las personas? Algunas cosas positivas relacionadas con el amor, el honor, la amistad, la bondad o la felicidad. También muchas cosas negativas: la traición, el desprecio, la decepción, el desamor, el odio... Todo eso está en los libros, porque los libros son obra de las personas. Son, junto a los cuadros, las sinfonías, el cine... los tesoros de la humanística.
Sin embargo, hay cosas que los libros dicen y que nunca dirán las personas, porque los libros no son cobardes, no ocultan nada. Lo que escribo es lo que pienso, no lo que digo. Porque soy un ser humano cobarde, aunque los hay más cobardes que yo. Y menos.
La cuestión es que prácticamente todo lo que sé, y también lo que he vivido, alguien lo vivió antes, y lo puso en un libro. Así que sí se aprende de los libros, otra cosa muy distinta es que apliquemos la lección a nuestras vidas. Pip ya supo lo que era el desamor en Grandes esperanzas, Gregor Samsa tuvo ciertos problemillas de identidad, Edipo se acostó con su madre,... He leído sobre el amor y la muerte, sobre la guerra, la traición, el desarraigo... sobre sexo, drogas y rock and roll, sobre la enfermedad, el matrimonio y la maternidad, sobre el abandono y la psique humana.
Si alguien sabe de algo que no esté en los libros... que se toque la nariz.
jueves, 17 de mayo de 2012
Lost and Found
She had lost her baggage. A couple of cases containing her whole life, her memories, her dreams, her frustrations. It was all she had and she wasn't even sure if those belonged to her. She knew where to go, but didn't know the way to reach her destination. She had spent most of her life wandering around, following the winds. But the clock was now ticking and she had to make the next move. Even without her luggage, from whose cracks she had been losing her time, her hope, her spirit.
She is ready for things to happen, but the closer she gets to her dreams, the more difficult seems to attain them. She will find her way, that's for sure, no matter when, no matter how, as long as her baggage gets found.
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